← índice
Poesía

Invierno porteño

Malena Falicoff · 1 min de lectura

Invierno porteño
// compartir
// tamaño

No apures el metal, Emilia. Dejame


bañarte, quitarte el mineral muerto


de tus pupilas, la resina mustia


de los párpados y déjame,


también, bordarte puntos de fuga


que empiecen en tus clavículas


y acaben en mis hombros flacos.



Extendete sobre la tierra húmeda,


hasta que caiga el mucílago;


deshojate entera, capa a capa,


quiero probar la savia espesa de tus piernas


y guardarla en mi botella de Malbec,


para esos domingos lluviosos que tanto nos gustan.


Quiero remojar tus raíces


en nuestra bacha usada, Emilia,


y sentir con mis yemas


tus vitrales azules transpirados, quiero


que goteen líquenes castaños


de las canillas, lavarnos


la ceniza púrpura de este invierno porteño.

// fin del texto

// comentarios

cargando…